viernes, 2 de septiembre de 2011

nunca abra otro atardecer así en la historia de NY –dijo viendo lo poco que quedaba del sol 
-siempre dices eso
-siempre que estoy contigo solamente
-¿que?
-nunca la he dicho esto a nadie más –sonrío –solo a ti –porque mis ocasos siempre son más bellos junto a ti 

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Confeciones de una mente retocida.