Me encontraba tan vacía, triste y sola, sentí que no había vuelta atrás.. me decidí ponerle un final a todo, a lo que tanto me hacia mal y mi única y más rápida solución era acabar conmigo. Cuando me encontraba a punto de tomar mi decisión "final" él se apareció.. no sé de donde vino ni como llego hasta allí pero me juró que no me permitiría hacer nada, que estaría conmigo en todos los momentos que restaran de mi vida y que si creía que ese era el fin pues él también lo creía así . Mi mente lo pensó dos veces, me dije a mi misma: "busco acabar con mi maldita y patética vida, pero ¿él? ¿Qué ha hecho de malo? ¿Merece esto? ¿Merece sufrir? ¿Merece no vivir? " ahí fue cuando descubrí que quizás el era mi salvador.. me alejé del abismo y corrí a su encuentro..
