jueves, 23 de junio de 2011

Los azulejos blancos como mi mente en esos instantes, la tormenta de nuestro ojos y ese amor de hermanas que sentí cuando lloramos  me hizo saber que nunca me ibas a faltar en esta vida.
El amor de hermanas no termina mas... nunca.
Sus manos son mis manos y las mías suyas.
Son mi almohada de lagrimas.
Ese poder que compartimos .. el de solo mirar , ni siquiera eso , intuimos lo que les pasa a una de nosotras, no esta demás decir que nos leemos la mente.
No se como explicar lo que son para mi .
Son como ese peluchito que tenes cuando sos chiquita y sentis que te cuida de todo mas que mamá, al que le contas todo, que solo el te entiende y te protege de los monstruos. Deseo con toda mi fuerza que sean monstruos los que tengo que enfrentar y no la realidad que me toca vivir  aquí y ahora. Con un pistola de láser los acabaria a la velocidad de una triste cancion del romance químico.
Pero! como la vida es injusta pero increible  no tengo la maldita arma y si tuviera no podria usar por que es ilegal y toda esa mierda.
Mi arma son ustedes, mi casco su apoyo, mi escudo sus palabras y mi fuerza su lealtad.

Para mis amigas que las amo y no quisiera perder por nada en este mundo que viste de psicodelia

La desesperada.

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Confeciones de una mente retocida.